Planificar un viaje es emocionante: comprar vuelos, reservar hoteles, hacer el itinerario… pero hay una parte que pocos piensan con la misma importancia: el seguro de viaje.
Créanme, es mejor pagar $100 por un seguro de viaje y no tener que usarlo a tener que gastar miles de dólares por una emergencia en otro país.
OJO: Las tarjetas de crédito no son un seguro de viaje completo
Muchas tarjetas de crédito incluyen un seguro de viaje, pero éstos no cubren todo. Usualmente son cubiertas básicas enfocadas en la logística del viaje y no tanto en lo médico. Por ejemplo, te ayudan si cancelan o atrasan tu vuelo, pero no cubre una hospitalización. Además, suelen requerir que todo lo pagues con esa tarjeta para que se active el seguro. En otras palabras, tu tarjeta te da una cobertura secundaria / complementaria, no principal; puede ofrecer beneficios útiles, pero no es la misma protección que un seguro de viaje completo.
Un seguro de viaje protege lo que realmente importa
Un seguro de viaje no solo cubre lo logístico, si no también los gastos médicos inesperados.
Logístico:
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Cancelación o interrupción de viaje
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Pérdida, robo o demora de equipaje
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Gastos por retrasos, vuelos cancelados o conexiones perdidas
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Reembolso por noches de hotel o transporte adicional por imprevistos
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Asistencia en caso de pérdida de documentos o pasaporte
Médico:
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Gastos médicos
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Hospitalización y emergencias médicas
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Evacuación médica de emergencia o repatriación
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Medicamentos recetados y estudios médicos
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Asistencia legal básica en el extranjero
Cubierta ajustable según tus necesidades
Los seguros de viaje pueden ser tan básicos o tan completos como tú lo necesites. Puedes elegir cubiertas que incluyan desde lo esencial hasta beneficios más amplios como: Cancel for Any Reason (te reembolsa una parte de tus gastos si decides cancelar por cualquier motivo), coberturas para deportes o actividades de riesgo y/o gastos por regreso anticipado a casa.
¿Cómo pagan si ocurre algo?
Hay 2 formas:
1. Seguro por reembolso
Este es el tipo de seguro más común. Tú pagas primero los gastos, luego envías la reclamación. El seguro te devuelve el dinero según la póliza. Debes guardar: Facturas, recibos, evidencia médica (diagnóstico, tratamientos, recetas). El reembolso puede tardar semanas o meses, depende el seguro. Ideal para gastos pequeños o si tienes dinero ahorrado para estas emergencias.
2. Seguro con pago directo
Más completo (y usualmente más caro). Llamas a la asistencia del seguro, ellos coordinan con hospitales afiliados y el seguro paga al momento. Importante: El pago directo aplica solo en centros afiliados. Aun así, siempre debes guardar evidencia médica. Ideal para emergencias grandes, hospitalizaciones o accidentes serios.
Historias reales que demuestran por qué un seguro es esencial
Tengo dos historias:
🚗 Una amiga en Europa
Una amiga que conocí por redes viajaba en Uber de camino al aeropuerto para tomar un vuelo a otro país. El carro se descontroló y chocó. Estuvo más de 40 días hospitalizada, cuidado intensivo y operaciones. Su seguro de viaje cubrió todo. (Mapfre, anuncio no pagado).
🤢 Mi mamá en Perú
Mi mamá se envenenó con salmonella mientras estaba en Perú y tuvo que ir al hospital. Estuvo varios días hospitalizada, medicamentos, atenciones y transportación desde/hacia el hotel. Ella pagó todo, el hospital se comunicó con el seguro para enviarle toda la evidencia y dos semanas después el seguro le reembolsó todo. (Triple S, anuncio no pagado).
Por más corto o cerca que sea tu viaje, compra un seguro. Tu viaje debería llenarte de recuerdos y experiencias positivas, no de estrés y deudas.