Estás en el aire, pasa el carrito de bebidas y no sabes qué pedir... Pues, hay un clásico que tiene ventaja sobre casi todos: el Bloody Mary.
Un estudio por investigadores de Cornell University publicado en el Journal of Experimental Psychology: Human Perception and Performance encontró que el jugo de tomate (ingrediente principal del Bloody Mary) sabe mejor en el aire.
La razón está [increíblemente] en el ruido del avión. En el estudio, 48 participantes probaron jugo de tomate bajo distintos niveles de ruido. Los resultados fueron que a mayor ruido, menor percepción de lo dulce, pero se intensifican los sabores salados y “sabrosos” (umami). Aquí es donde el Bloody Mary gana. El tomate es naturalmente rico en umami, ese sabor profundo que hace que algo se sienta más “completo”.
Otro estudio del Fraunhofer Institute for Building Physics en Alemania encontró que la combinación de aire seco y baja presión puede reducir la sensibilidad al sabor (especialmente dulce y salado) hasta en un 30%. De nuevo, el umami sale ganando.
Así que, la próxima vez que estés a 30 mil pies, pídelo y haz la prueba.